Violencia y adicciones: Conocer para cuidarnos – Cuando el estigma es doble

Publicado el 23 de septiembre de 2025 en GéneroAdicciones con sustanciasAdicciones sin sustancia

Cuando una mujer es víctima de violencia de género, suele enfrentarse al silencio, la incredulidad y la culpa impuesta por la sociedad. Pero, si además atraviesa una situación de adicción, el peso del estigma se multiplica. La doble estigmatización que viven las mujeres víctimas de violencia de género y con adicciones es una forma de violencia social invisible, que las enfrenta a un doble juicio social.  A la etiqueta de “víctima” se suma la de “adicta”, y juntas generan prejuicios que silencian, aíslan y dificultan que se reciba ayuda.

Todo esto se alimenta de mitos que operan en ambos ámbitos, por ejemplo:

  • El testimonio no es tomado en serio: el consumo se usa para restar credibilidad a su palabra.
  • Negación de acceso a un recurso de alojamiento: algunos centros específicos de violencia de género rechazan a mujeres con consumo activo.
  • En tratamiento de adicciones, la violencia es ignorada: se aborda solo “dejar la sustancia” sin tratar el trauma.
  • Culpabilización doble: “Si no consumiera, él no le pegaría” o “si no estuviera con él, no consumiría”.
  • Mayor riesgo de vulnerabilidad: el agresor usa las drogas como herramienta de control o intercambio.
  • Silencio por miedo al juicio: no se denuncia por temor a ser etiquetada primero como “adicta” y después como “víctima”.
  • Exclusión de redes de apoyo: familia y amistades se alejan pensando que “ya no tiene remedio”.

Para transformar esta realidad, necesitamos cambiar la mirada social. No se trata de ver a las mujeres como culpables de su situación, sino como supervivientes que enfrentan múltiples violencias: la de su agresor, la de la adicción y la del estigma social.

Necesitamos atención integral y libre de prejuicios, que ponga en el centro a la mujer, y no a una de las problemáticas que esté sufriendo. La clave está en ofrecer apoyos integrales, con perspectiva de género y libres de juicios, que atiendan al mismo tiempo la violencia, la salud mental, las adicciones (y la maternidad cuando está presente).

Esta publicación forma parte del proyecto “Mujeres conscientes II” (sensibilización específica para mujeres con problemas de adicciones), financiado por el Ministerio de Igualdad a través de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género.