A un hecho, mil versiones. El narcotráfico

Publicado el 15 de febrero de 2024 en Noticias

Semana trágica y teñida de luto por la muerte de dos Guardias Civiles en Barbate tras la embestida de una narcolancha. Los agentes, que se encontraban en un operativo para disuadir a los narcotraficantes que se habían acercado con lanchas semirrígidas de varios motores al puerto de Barbate para protegerse del temporal, murieron en el momento en que una de estas lanchas (mucho más grandes y rápidas que las que maneja la Guardia Civil) colisionó sobre ellos.

En la época de la inmediatez hasta el luto se vuelve más breve. No hay tiempo que perder, hay que averiguar ya los motivos que han hecho que esto ocurra, los responsables y qué se debe hacer para que no vuelva a suceder. A menos de una semana, ya tenemos los resultados de las averiguaciones: hay pocos efectivos en la zona para luchar contra la intensa afluencia del narcotráfico, los responsables son quienes están en la primera cadena de mando y (sorpresa) hay que aumentar los recursos y efectivos para luchar contra el narcotráfico.

Cuando resolver un problema es tan fácil y rápido (podríamos haber llegado a esas mismas conclusiones solo con leer el primer párrafo) hay dos opciones: o la cuestión a resolver era muy simple, o lo hemos resuelto de manera superficial. Teniendo en cuenta que cuando hablamos de narcotráfico hablamos de redes internacionales, de comunidades, de demanda y de oferta, todo apunta a que estamos ante la segunda opción.

La vida de esas dos personas merecía un análisis preventivo encaminado a preservarla. Dado que las reflexiones para parar las innumerables pérdidas que genera la lucha contra las drogas no se llevan a cabo por parte de los estados (muy centrados en los resultados dignos de copar titulares), por lo menos, merece que se lleven a cabo en profundidad ahora que dos personas han fallecido.

No podemos velar un hecho tan grave con soluciones inmediatas. Pensar que el narcotráfico se puede combatir agregando más seguridad es querer tapar el sol con una mano. No solo es uno de los negocios más lucrativos del mundo (entre el 8 y el 15% del PIB mundial) , sino que tiene carácter internacional y, sobre todo, que no ha habido en toda la historia de la humanidad ni un solo caso de éxito contra el narcotráfico. Todas las grandes incautaciones que vemos, los “duros golpes” contra laboratorios y cárteles, los encarcelamientos, los registros… no han conseguido afectar ni un poco al mercado de drogas, que han llegado a atravesar etapas de “sobreoferta” e incluso bajada de precios, de hecho, consumimos un 23% más de drogas que hace 10 años.

Destinar recursos económicos y reflexionar con responsabilidad es un deber de los poderes públicos. Encasillarse en nociones punitivas, que solo contemplan más y más fuerzas de seguridad cuyos medios no pueden competir con los medios de mercados millonarios solo llevará a tener que lamentar muertes, encarcelamientos y problemas de salud pública.

De hecho, existen organismos como el LEAP ya han empezado a pensar en alternativas a la prohibición para proteger a los y las policías que integran la entidad y proponer políticas de drogas basadas en la evidencia que preserven la vida y la salud, dado que, lamentablemente, son muchas las personas integrantes de cuerpos y fuerzas de seguridad que han visto peligrar ambas.