“Me llamo Betty, soy primera dama y soy alcohólica”

Publicado el 9 de abril de 2024 en GéneroNoticias

El 8 de abril de 1918 nació Elizabeth Anne Bloomer, más conocida como Betty Ford por ser la esposa del presidente Gerald Ford y ejercer como primera dama desde 1974 hasta 1977. Llegaron a la Casa Blanca de forma inesperada en agosto de 1974 tras la dimisión de Nixon y en ese momento Betty Ford se convirtió en una antigua bailarina y madre de cuatro hijos en la que las mujeres americanas podían verse identificadas.

Betty destacó por su cercanía y sinceridad ya que sin miedo opinaba sobre temas más que controvertidos para la época. En la revista Vanity Fair destacaban que “Se declaró feminista, apoyó el derecho al aborto de un modo mucho más activo que su esposo, fue una firme defensora de la terapia psiquiátrica, dijo que se mostraría comprensiva si supiese que su hija de 18 años mantenía relaciones sexuales premaritales o que alguno de sus hijos fumaba marihuana. De hecho, afirmó que si fuese más joven, ella también la probaría”.

Cuando entró en la Casa Blanca tenía fuertes dolores de espalda y estaba tomando analgésicos opioides que tenía recetados, pero su consumo fue a más y acabó teniendo una adicción a drogas y alcohol.

Al salir de la Casa Blanca siguió teniendo gran presencia e influencia en su país. En 1978 su hija Susan organizó una reunión familiar para hacerle ver que era alcohólica y adicta a la medicación. Betty se sometió a terapia, estuvo internada durante meses y no lo ocultó, habló de ello abiertamente y de su proceso de recuperación. En 1982 abrió la clínica Betty Ford en California para transmitir el mensaje de que “hay ayuda ahí fuera y tú también puedes ser un superviviente. Míranos a nosotros. Mírame a mí”, como diría en una entrevista cuando le preguntaban por la clínica.

Betty murió en 2011 pero su legado continúa y sigue sirviendo de ejemplo para las mujeres en su misma situación.

Bibliografía y documentos de interés