Salud mental y discapacidad: cuando cuidar la mente también es accesibilidad
Opinión: Beatriz Poza
Hablar de salud mental es hablar también de accesibilidad emocional y cognitiva. Porque cuidar la mente no debería depender del nivel de comprensión, del lenguaje o de si sabemos expresar lo que sentimos “como se espera”.
Muchas personas con discapacidad intelectual, autismo u otras condiciones se quedan fuera de los apoyos psicológicos, no porque no lo necesiten, sino porque los recursos no están pensados para ellas.
Diversos informes internacionales advierten que las personas con discapacidad tienen una mayor prevalencia de problemas de salud mental y, al mismo tiempo, menos acceso a servicios adaptados (Organización Mundial de la Salud, 2022; European Disability Forum, 2021).
- Psicoterapia sin lectura fácil.
- Sesiones sin apoyos visuales o comunicación adaptada.
- Profesionales sin formación en accesibilidad cognitiva.
En algunas comunidades autónomas ya existen recursos específicos como los Servicios Especializados en Salud Mental y Discapacidad Intelectual (SESM-DI), creados para ofrecer una atención psicológica y psiquiátrica adaptada a las necesidades de las personas con discapacidad intelectual. Estos equipos multidisciplinares trabajan con un enfoque centrado en la persona, utilizando apoyos cognitivos, comunicación accesible y coordinación con los servicios sociales y de discapacidad. Su labor demuestra que cuando la atención se adapta, la salud mental también puede ser inclusiva y accesible para todas las personas (Comunidad de Madrid, 2022; Ministerio de Sanidad, 2022).
En España, la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026 reconoce la necesidad de avanzar hacia una atención psicológica accesible, especialmente para personas con discapacidad intelectual (Ministerio de Sanidad, 2022).
Desde entidades como Plena inclusión se insiste en que la salud mental debe abordarse desde un enfoque de accesibilidad universal y derechos humanos, no como un privilegio (Plena inclusión, 2023).
La evidencia científica también apunta en esta dirección: los servicios de salud mental siguen siendo poco inclusivos y carecen de adaptaciones para este colectivo, lo que incrementa el riesgo de exclusión y empeoramiento del bienestar emocional (Chaplin, 2019).
«La accesibilidad también es emocional« «Cuidar la salud mental, sin excluir a nadie, es una forma de justicia social« Todas las personas tienen derecho a entenderse y ser comprendidas.
A poder hablar de su ansiedad, su tristeza, sus miedos o sus límites en un espacio seguro y adaptado.
Bibliografía y documentos de interés
- European Disability Forum. (2021). The right to mental health of persons with disabilities. European Disability Forum.
- Comunidad de Madrid (2022). Guía de actuación de los Servicios Especializados en Salud Mental y Discapacidad Intelectual (SESM-DI). Servicio Madrileño de Salud.
- Ministerio de Sanidad. (2022). Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026. Ministerio de Sanidad, Gobierno de España.
- Plena inclusión. (2023). Con buenos apoyos. Informe Situación de la atención a la salud mental de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo en España
- Chaplin, E. (2019). Mental health services for people with intellectual disabilities: Current challenges and opportunities. BJPsych Advances, 25(3), 157–165.


