El Tusi: la novedad como estrategia de marketing

Publicado el 13 de octubre de 2025 en Información General

En los últimos años hemos oído hablar de esta sustancia de manera recurrente y cada vez es más común verla como parte del menú psicoactivo en fiestas. Alrededor de ella circulan mitos de lo más variopintos, los más habituales son afirmaciones como que es cocaína rosa o que lleva 2-CB (un alucinógeno sintético) y de ahí su nombre Tusi, como abreviación de tusibí, pero también hemos podido escuchar a personas afirmar que <eso> lleva LSD o que es una droga nueva de la que nadie conoce su composición.

Lo cierto es que nada más lejos de la realidad. El tusi en el mercado español tiene una composición altamente estable que a lxs amantes de la mitología quizá les decepcione: es ketamina, MDMA y, en ocasiones, cafeína. Nada más. Lo único que tiene de «exótico» es que es más cara que sus componentes por separado y, por su puesto, que lleva colorantes.

Según lo que nos dice Energy Control, el 90% de las muestras analizadas tienen esta composición y el patrón habitual es que contengan el doble de ketamina que de MDMA y el doble de este que de cafeína. Su irrupción y éxito en los contextos de uso recreativo tiene que ver con dos manidas pero eficaces estrategias de marketing: venderlo como un producto nuevo y usar la máxima de que «el precio es un valor añadido al producto».

Pero el efecto es una mezcla de un estimulante muy serotoninergico con un depresor y esto, como ya hemos contado aquí, encarna sus propios riesgos: disimular mutuamente uno el efecto del otro, llevando a consumir más de los dos. Además, la ketamina en cantidades altas y mezclada con otros depresores como el alcohol puede tenes efectos en el control motor o incluso perdidas de conocimiento.

Por ello, que no te engañen. Si lo vas a consumir analízalo primero para estar segurx de que cantidad lleva de cada sustancia y dosificar conforme a ello y ten en cuenta que siempre es más seguro no mezclar.