El deporte: una estrategia contra las adicciones… ¿para todo el mundo?

Publicado el 14 de septiembre de 2023 en Género

El deporte es una recomendación de sobra conocida en la prevención e intervención en adicciones. Se plantea como una alternativa de ocio saludable, no solo tiene efectos demostrados en la liberación de endorfinas y la activación de los sistemas de recompensa, sino que -sobre todo si hablamos de deportes de equipo- nos enseña a trabajar la paciencia y la constancia en la mejora de las habilidades a la vez que aprendemos a desarrollarlas junto con el resto, respetando los tiempos, compartiendo victorias y derrotas… tiene todos los elementos necesarios para combatir problemas con sustancias, trabajando esas áreas de adaptación, diversión y empatía hacia lxs demás.

Una herramienta eficaz que a las mujeres se les ha negado de manera implícita y, a la luz de los últimos acontecimientos en el mundial femenino de fútbol, explicita también. Y es que una mujer que quiere practicar deporte de equipo es una mujer que tiene que, irremediablemente, ganar espacio en el mundo de los hombres. Si práctica voleibol, tendrá que revindicar jugar con prendas que sean cómodas antes que estéticas, como ya pasa con los hombres, de la misma forma que si practica baloncesto. Si hablamos de aspirar a entrar en el deporte profesional, tendrá que pelear por cobrar un sueldo que le permita dedicarse a ello, algo que todavía no han conseguido sus predecesoras.

Si el deporte por el que opta es el fútbol, ya se ha encargado la Federación Española de enseñarle lo que pasará: una agresión no consentida. Pero por si le quedan ganas de luchar, además verá como hacerlo puede tener consecuencias claramente violentas, entre ellas, que se la persiga y se la espíe para demostrar que esa agresión no fue tal.

¿Utilizamos con nuestras niñas y jóvenes el deporte de equipo como estrategia de prevención o intervención frente a las adicciones como lo hacemos con los chicos? Es evidente que no, por lo que una de las herramientas más refutadas que tenemos, una vez más, no llega a toda la población.