Cuando la ayuda sale a la calle: el papel clave de los equipos de atención a personas con consumo

Publicado el 22 de mayo de 2026 en Información GeneralBuenas Prácticas - RAÍCES

Las personas que atraviesan problemas de consumo de alcohol u otras sustancias suelen enfrentarse no solo a dificultades de salud, sino también a la soledad, el rechazo social y la pérdida de vínculos familiares o comunitarios. Muchas veces, acudir a un centro de atención no es sencillo y así lo recalcaba una educadora social y abogada entrevistada en el marco de la «Guía de buenas prácticas dirigida a profesionales del sector de las adicciones» del proyecto RAICES:

«Una persona con consumo de alcohol y que está en situación de calle tiene que cumplir con un montón de exigencias, asistencia médica, asistencia con la trabajadora social, asistencia con la psicóloga. Hacerse un montón de pruebas… estando en calle, solamente el papelito de las citas es fácil de perder y hay que empezar todo de nuevo [….]».

El mismo testimonio puso de relieve como su labor no consiste únicamente en ofrecer información o recursos sanitarios, sino también en escuchar, acompañar y detectar necesidades básicas, adaptando los protocolos que marcan las administraciones. Gracias a este contacto directo, se logra iniciar procesos de atención y recuperación que de otro modo serían impensables.