Cuando el bingo se convierte en riesgo: el juego en mujeres

Publicado el 8 de abril de 2026 en GéneroAdicciones sin sustancia

La adicción al juego, aunque tradicionalmente asociada a los hombres, también afecta a muchas mujeres (aproximadamente un 30%), impactando en su vida familiar, económica, laboral y en su salud. Las mujeres suelen preferir juegos de azar no estratégicos, como el bingo, las máquinas tragaperras o la lotería, y tienden a jugar en solitario. Sus motivaciones principales son emocionales: buscan evadirse de problemas o aliviar emociones negativas, mientras que los hombres suelen jugar en busca de sensaciones nuevas o beneficios económicos. Además, el inicio en mujeres suele ocurrir más tarde, entre los 30 y 40 años, pero progresa más rápido.

El estigma social, la vergüenza y la culpa dificultan que las mujeres reconozcan el problema y busquen ayuda, lo que se traduce en un menor acceso a tratamiento y mayores tasas de abandono terapéutico, afectando a la autoestima y recuperación.

El bingo es un ejemplo de juego asociado a mujeres: en España, más del 65% de las personas que juegan son mujeres, atraídas por su dimensión social y segura. La versión online ha reducido el estigma y atraído a jugadoras más jóvenes. La digitalización ha transformado el juego en el siglo XXI: casinos y apuestas online han democratizado el acceso, aumentado la participación y ampliado el mercado global, tendencia que se aceleró durante la pandemia de COVID-19, posicionando a España como uno de los países europeos con mayor crecimiento en juego digital.

Por tanto, para mejorar la intervención, los estudios destacan la importancia de adaptar los tratamientos con perspectiva de género, considerando los mandatos sociales, fomentando la conciliación familiar y ofreciendo espacios de apoyo donde las mujeres se sientan comprendidas.

Bibliografía y documentos de interés