Cohousing inclusivo con personas sin hogar en España
Hace pocos días salía a la luz el número 50 de la revista Prisma Social bajo el título “Reducción de las desigualdades para un desarrollo humano sostenible”. Entre sus artículos encontramos la propuesta coescrita por Pedro Cabrera, José A. López-Ruiz y Maider Moreno García con un estudio -que combina técnicas cualitativas y cuantitativas- sobre viviendas colaborativas como una alternativa para personas sin hogar en España.
Recogemos parte de esta contribución que, desde una perspectiva de género, analiza -entre otras cosas- los procesos de desinstitucionalización de las personas vulnerables y la importancia de la vivienda en procesos de recuperación; también en personas que han padecido o padecen adicciones a sustancias:
“Las personas en situación de sinhogarismo se enfrentan a múltiples formas de violencia, tanto visibles como invisibles, explícitas y sutiles. (…) Estas formas simbólicas y estructurales de violencia conviven con manifestaciones directas como los insultos, las humillaciones y las agresiones físicas y sexuales. En este contexto, la seguridad —entendida como la posibilidad de descansar sin tener que ‘dormir con un ojo abierto’— emerge como una demanda constante y como un derecho sistemáticamente negado por la sociedad a quienes carecen de hogar. Para muchas personas, la noción de estabilidad está estrechamente vinculada a la posibilidad de habitar un espacio protegido, alejado también de entornos marcados por el consumo problemático de sustancias o por la violencia física y simbólica ejercida por una pareja o familiar, lo que refuerza la importancia de pensar la vivienda no solo como un lugar físico, sino como un entorno integral de cuidado y recuperación” (Moreno García, López-Ruiz y Cabrera, 2025, p.184).
Os animamos a leer el texto completo y conocer esta alternativa habitacional que podría representar una solución viable para alrededor de 9.000 personas en situación de sinhogarismo en nuestro país.


